• agosto 20, 2016

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    Fue juzgada por dejar a su bebé en el suelo

    Una imagen que dio la vuelta al mundo generando una gran polémica.

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    Una madre sentada en el asiento de un aeropuerto y su bebé tumbado en el suelo, mientras ella mira el teléfono móvil, eso es lo que podemos observar.

    Una imagen que da lugar a muchas interpretaciones y da pie a muchas opiniones, pero a la vez aporta solo un instante de un suceso que podría ser muy diferente a lo primero que nos viene a la cabeza.

    Pero, ¿cuál es la verdadera historia?

    Molly Lensing, una mujer que viajaba sola con su bebé. Volvía de visitar a su hermano, en Colorado, y se quedó esperando en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, donde tenía que hacer una conexión entre vuelos para proseguir su camino hacia casa.

    Su primer vuelo, el inicial, tenía que salir el lunes, pero se canceló. Se pospuso al martes, pero salió con un retraso de seis horas y Molly y su bebé perdieron así el vuelo que debían coger en Atlanta. Le dijeron que el siguiente vuelo saldría a medianoche, pero también se canceló.

    Estuvo hasta cerca de las cuatro de la mañana con su teléfono, tratando de resolver el problema con la línea aérea. Desde Delta le dijeron que no había posibilidad de pasar la noche en un hotel y que tendría que dormir en el aeropuerto con el bebé. Al día siguiente algunos periodistas entrevistaron a varias personas afectadas, entre ellas Molly, que en ese momento estaba cambiando el pañal a su bebé, sentada en el suelo. Habían dormido allí mismo, tumbadas en el suelo del aeropuerto, y esa mañana del miércoles, pensando que todo se arreglaría, le informaron de que su vuelo saldría al día siguiente, el jueves.

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    Molly estaba cansada, obviamente, y al enterarse se sentó para tratar de hablar con sus padres y ver cómo podían hacerlo. Quizás podrían ir a buscarla en coche o había otro modo de evitar que ella y su hija tuvieran que pasar otro día más en el aeropuerto, y otra noche más en el suelo, esperando a un avión que en principio saldría el jueves, pero que podría ser nuevamente cancelado.

    En ese instante, alguien le hizo una foto y a partir de ahí empezó todo el revuelo.

    El mundo diciendo que un bebé jamás tendría que estar en el suelo, que les parecía lo peor y de paso, creer que acababa de llegar o como mucho llevaría un ratito ahí y que agobiada de su bebé la dejó en el suelo para ella poder estar tranquila diciendo cualquier cosa intrascendente por el móvil.

    Sin saber que la realidad era que llevaba ya más de un día en el aeropuerto, después de dormir en el suelo, con su bebé de menos de tres meses.

    Aprendamos que no hay que caer en el error de juzgar por las apariencias; no todo es cómo crees que es; quién sabe qué hay detrás de esa imagen. 

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