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    Con: Víctor Cancino
  • Christian Grey si existe, y no querrás conocerlo nunca

    22-enero-2016 10:45 am

    Pese a estar casado con una ucraniana, Boettcher hizo a Martina Levajo, de 23 años, su esclava sexual

     

    Christian Grey si existe, y no querrás conocerlo nunca

    Hay cosas que en la ficción suenan muy bien, pero en la vida real ninguna persona debería ser tratada como la siguiente historia. Christian Grey SÍ existe, vive en Italia y no querrás conocerlo NUNCA.

    Alexander Boettcher podría ser el Christian Grey de carne y hueso, porque el italiano vivía, hasta hace poco, en un palacio, y era un guapo y millonario empresario conocido entre la élite de su país.

    Como en la historia de E.L James, el dinero le sobra a Boettcher, pero al igual que Grey, tiene malos recuerdos de su infancia. A los 6 años su padre lo abandonó y esa situación hizo que el italiano intentara suicidarse a los 14.

     

    Desde entonces Alexander desarrolló un gusto peligroso y particular: la práctica del sadomasoquismo.

     

    Pese a estar casado con una ucraniana, Boettcher hizo a Martina Levajo, de 23 años, su esclava  sexual y la obligaba a llamarlo “El Rey”.

    Gorona Bulog, esposa de Alexander Boettcher

    Hasta aquí la historia parecería maravillosa, pero la pareja acaba de ser condenada a 14 años de prisión por desfigurarle el rostro con ácido a Pietro Barbini, uno de los exnovios de Martina.

     

    Y es que Alexander creía que para que su sumisa fuera completamente pura, debía cometer este tipo de actos en contra de sus exparejas.

     

    De hecho, el atentado contra Pietro no fue el primero, antes, la pareja roció ácido sobre el rostro de Stefano Savi, un estudiante que tuvo que ser hospitalizado por 3 meses y necesitar un tratamiento de células madre.

     

    Su verdadero objetivo, era, supuestamente, el fotógrafo de moda Giuluano Carparelli, que en una ocasión besó a Martina en un club nocturno.

     

    Mientras Martina le juraba fidelidad, Alexander seguía teniendo múltiples parejas y nunca dejó a su esposa, pues él creía que los hombres sí pueden hacerlo pero las mujeres tienen que ser puras.

     

    Una habitación repleta de objetos sadomasoquistas fueron encontrados en el palacio de Alexander luego de que la policía lo arrestara. En el lugar hallaron látigos, esposas, cuchillos de combate, ácido, bisturís y cloroformo.

     

    Cuando uno de los policías cuestionó a Boettcher por qué tenía un bisturí, el millonario respondió:

    Algunas chicas me preguntan si les puedo tallar mi inicial en su cuerpo. ¿Es un crimen? 

    En esta imagen se aprecia la cicatriz que Martina tiene en la mejilla y que le hizo Alexander como muestra de dominio

     

    Una vez arrestados, Alexander quiso deslindarse de los ataques con ácido a las parejas de Martina, y ella insistió todo el tiempo que el millonario era inocente, una señal más de su devoción y sumisión a él.

    Los psiquiatras que convivieron con ellos confirman que ambos son profundamente manipuladores y egocéntricos. En el caso de Boettcher también es sádico, obsesivo y controlador.

    Giuseppe Gennari, juez que condenó a la pareja se mostró sorprendido por las acctos que cometieron:

     

    “He lidiado con criminales de todo tipo, desde mafiosos, asaltantes y terroristas hasta asesinos profesionales, pero nunca había tenido una sensación de peligro tan intensa como ahora.

     

    Hay un vacío en el alma de estas personas que los impulsa a actuar con absoluto desprecio por los valores fundamentales comunes a la especie humana”.

     

    Lo peor del caso es que Alexander y Martina acaban de convertirse en padres de un niño que será llevado a un centro de adopción, porque el juez Gennari considera que es mejor que el niño nunca sepa quiénes son sus verdaderos padres.

     

    Esta historia de la vida real nos muestra que este tipo de amores no tienen nada de romántico como se nos hace creer en el libro de “50 Sombras de Grey”. De hecho, gran parte de la crítica hacia el texto es que no tiene nada ver que con la práctica sexual del sadomasoquismo.

     


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